LAS ASEGURADORAS LATINOAMERICANAS MUESTRAN GRAN RESILIENCIA ANTE LAS CATASTRÓFICAS PÉRDIDAS DURANTE EL 2021

Este año han ocurrido muchas catástrofes en el continente, las más grandes fueron los huracanes Eta e lota en Centroamérica, incendios forestales en Sudamérica y el terremoto de Puerto Rico, entre otros acontecimientos. En suma, estos desastres costaron más de USD 2.000 millones en pérdidas aseguradas en toda la región. El huracán Ida, que por su parte afectó a parte de México y EE.UU., registra pérdidas de USD 18 mil millones, por sí solo. 

Las pérdidas catastróficas de 2020, fueron de aproximadamente de USD 18.600 mil millones, cifra que se encuentra por debajo del récord de 2017, debido a una de las peores temporadas de huracanes en Centroamérica, que alcanzaron los USD 150.000 millones, con un número incalculable de desastres y países afectados.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el cambio climático expone al continente latinoamericano a riesgos por desastres naturales, sobre todo, dadas las altas temperaturas que se han presentado en el último tiempo, lo que ha provocado huracanes y tormentas cada vez más fuertes en ciertas latitudes del continente y períodos de sequias prolongadas.

Además, el continente y las aseguradoras latinoamericanas, no solo se han enfrentado a riesgos por el cambio climático y urgencias sanitarias, como la pandemia Covid -19, sino también políticos, económicos y sociales. En muchos países, en paralelo, han tenido estallidos sociales duraderos y situación de tensión política relevantes, siendo las compañías de seguros un colchón para enfrentar estos acontecimientos. 

En este contexto, la industria aseguradora latinoamericana, ha tenido que adaptarse y una de las claves para sobrellevar estas situaciones es mantener una capitalización y un desempeño financiero adecuado, convirtiéndolo cada vez más en un mercado resiliente. Y no solo por los desastres naturales, que suele experimentar el continente con frecuencia, sino también por la comprensión integral de los mercados regionales. 

Otro aspecto que hace que el sector sea resiliente, es que se guía por las condiciones de los precios internacionales, como pasa con el capital de reaseguro europeo, que permite que las aseguradoras latinoamericanas se enfoquen en los seguros regionales. 

Esta capacidad que tiene la industria en la región para superar circunstancias catastróficas, se debe a la experiencia acumulada para adaptarse a los cambios del mercado, dado el número importante de acontecimientos que ha vivido durante los últimos años, principalmente en relación a los desastres naturales y la captura e influencia de los mercados relevantes, que permiten estar alerta y moldeable ante los escenarios cambiantes.

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